ARTE URBANO por Marco Rodriguez

Lo que es bueno para el arte público y los espacios públicos no tiene que ser bueno necesariamente para el arte.



El siguiente ensayo pretende ser una aclaración en torno a lo que yo como productor considero el término arte urbano, solo que para llegar a este punto es indispensable aclarar otros términos que considero ligados a el ¿que es arte urbano?

El arte como tal siempre me dijeron que es bello, es todo lo que esta bien hecho, todo aquello que conlleve a contemplación, a la exaltación y enarbolación del espíritu humano. Después de cursar una licenciatura, parece menos convincente o más cercana esta aseveración, el arte en todos lados, la diferencia entre arte y artesanía, arte y diseño, arte y su áurea de unicidad, lo que siempre perdura ante la mayoría de las posturas es el carácter simbólico de la producción artística. La imagen como evocación o representación, imagen creada con la finalidad de comunicar, comunicación entre el espectador y la obra, no una comunicación reciproca como se plantea (emisor, mensaje, receptor) si no una comunicación donde el medio es el mensaje parafraseando a McLuhan, la obra como medio de comunicación con el espectador, creando un dialogo interno en el espectador, la producción artística, como el espejo que refleja al espectador y este al ser reflejado es capaz de dialogar con el mismo de encontrarse con su YO y crear un dialogo. Mostrarnos aspectos de nosotros mismos, al generar situaciones de enfrentamiento y con ello darnos un espacio-temporal. El arte de hoy se ha convertido en extensión misma de la vida.
Arte que plantea abiertamente la relación entre la gente y los espacios dados, simbolizando esta interrelación, un modelo alejado de la homogeneización internacional y la diferenciación local ideando la obra de modo específico, omitiéndose del tiempo histórico entrando en lo específico de la cultura explorando y cuestionando las relaciones con las instituciones, el poder, los media, el lugar y el contexto. En la mayoría de casos partiendo de la experiencia visual. A partir de la visión percibimos el mundo, se nos han atrofiado los sentidos, o los hemos relegado a un plano intimo, los bloqueamos por default en el enfrentamiento con los demás, solo nos damos permiso de ver el entorno, el mundo interpretado a partir de la consecución de imágenes, un espacio percibido a partir de pantallas. El gesto de colocar algo ante nuestros ojos, no tanto para verlo como para mirarlo, es función del arte, colocar algo ante los ojos para exponerlo expresamente a la inspección de la vista, pasando de elemento de supervivencia a ser agente de comunicación y conocimiento, quiere decir que estamos leyendo nuestra subjetividad en las cosas externas.
Para Lacan, el yo no percibe cosas, sino imágenes que una vez inscritas en el yo, una vez recibidas por el yo, van a convertirse en la sustancia del yo. Es decir que entre el yo y el mundo se extiende una única dimensión, una sola dimensión continua, sin partición alguna, sin ruptura, que llamamos: dimensión imaginaria. En esta dimensión es donde el arte encuentra su creación y existencia, que exterioriza al espacio humano, anulando la distancia y las fronteras entre sujeto e imagen, en tanto que el sujeto mismo ha penetrado en el espacio de la imagen, al participar en él con su propio cuerpo.

En la época de la información como se debería emplear la expresión artística para poder evitar las trampas de la incomunicación, es decir, de las palabras sin contenido ideológico, emocional y de experiencia. Aquí en donde el espacio que es sólo un escenario de la vida social, sin función contemplativa, el arte urbano plantea un contexto el del entorno social un espacio público como un ámbito de construcción social, un terreno donde se negocian roles, identidades y relaciones de poder, el producto de la acción, la interacción y la competición entre los diferentes agentes que lo habitan. De esta forma, el espacio público ha dejado de poseer una carencia de identidad para transformarse en el terreno de significaciones en constante transformación.

El arte urbano, se plantea como una imagen que afecta el transito, la visión dentro del espacio compartido con los demás, espacios comunes como contexto, ya el arte dejo su pedestal, su áurea de propiedad, y se hizo colectivo a la mirada del ocupante del entorno, convive con los individuos, tratando de generar un dialogo. No solo con la mirada, y partiendo del cuerpo, de su integración con el medio, con el contexto y con la obra. Funcionando bajo el espacio compartido, el espacio publico.

la reactivación del espacio público se opone a la coacción política contemporánea, sustentada en una elaborada tecnología de la privacidad hogareña, que induce el abandono de las áreas urbanas hacia sitios supuestamente más seguros más vigilados, desactivando las posibilidades de construcción y manifestación personal y social de los ciudadanos. la experiencia pública se ha manipulado al servicio de la publicidad y la política, por ejemplo, donde los productos y los políticos se vinculan al deseo y a los valores. La experiencia privada ha perdido su autenticidad en el ámbito público y el arte, al menos simbólicamente, puede devolverla.

Si entendemos a la ciudad, cualquier ciudad, como un conjunto de relaciones a la vez que una concentración de edificios, un lugar geopolítico. Más que una simple intersección de representaciones en conflicto, la ciudad compuesta de múltiples realidades que raramente se cruzan y que cuentan desigualmente los modos en que la sociedad se representa a si misma a partir del entorno urbano. Conjugando expresión, comunicación e información, artistas y colectivos de trabajo interpelan al transeúnte con imágenes, textos o propuestas participativas, transformando el entorno urbano en un nuevo ámbito para la reflexión estética, política o social. En donde la calle es un símbolo extremadamente importante, porque todo proceso de experimentación de la cultura está encauzado a mantenerte fuera de la calle. Así la calle o espacios de transito , se vuelven el escenario, y el contexto de obras de arte urbano. Propuestas que pueden entenderse como transdiciplinarias, donde la intervención urbana ha sido una de las más frecuentadas, con tendencia a evitar las instalaciones permanentes en virtud de intervenciones temporales y efímeras, el reemplazo del objeto artístico por la estimulación de los eventos y procesos, el abandono de la autonomía artística y de la figura del creador individual por las acciones en grupos y las colaboraciones participativas, el desplazamiento de las cuestiones estéticas hacia las políticas y sociales.

En este contexto, sus relaciones con el entorno pueden inducir lecturas ambiguas, dudosas e incluso opuestas al sentido original cuando se reinserta en los dominios de la vida cotidiana. Al apropiarse de la ciudad, de sus calles y paseos comunes, los artistas ingresan discursivamente en la esfera pública. En donde el espacio urbano estaría constituido por cualquier núcleo de población (ciudad), independientemente de su tamaño, en el caso de los mayores este espacio urbano suele sobrepasar los propios límites de la ciudad, conformando áreas metropolitanas compuestas de varios núcleos de población periféricos agrupados en torno al central.

En Public Art and Urban Identities, Miwon Kwon. recoge la progresión del arte público en los Estados Unidos, reseñándola en tres estadios prácticamente sucesivos:

1.- El arte en los espacios públicos: típicamente, una escultura modernista abstracta colocada en un espacio exterior, con el objeto de “decorar” o “enriquecer” una área urbana, generalmente plazas o edificios públicos o corporativos.

2.- El arte como espacio público: obras menos orientadas hacia el objeto y con una mayor conciencia del lugar donde serán emplazadas, que generalmente tienen en cuenta el contexto urbano, la arquitectura o el diseño de los alrededores.

3.- El arte público: en donde los artistas trabajan con la gente del lugar, principalmente con los sectores marginales, localizándose en cuestiones sociales o de identidad local o grupal.

A esta estratificación yo coloco una cuarta:

4.- El arte como intervención publica, hablando de las plantillas, los posters, las pegatinas y otras formas de expresión gráfica, además de la inserción de objetos conceptuales que, han tomado nuevos rumbos para colocarse como una de las formas artísticas de este siglo XXI.

Para algunos son actos vandálicos de criminales sin rostro… sin embargo, para muchos son verdaderas formas de expresión artística urbana…

Las pintas como forma de comunicación y protesta –sobre todo de índole político- no es nada nuevo y desde tiempos de los romanos, muchos grupos inconformes con los excesos del imperio, dibujaban figuras obscenas con los nombres de los emperadores, sus esposas y amantes, con el fin de ridiculizarlos. También en la antigüedad, algunas sectas religiosas y grupos marginados marcaban las paredes y los espacios públicos con distintas formas de símbolos para comunicarse entre ellos o establecer los lugares y las fechas de sus siguientes reuniones. Siguiendo esta corriente, el graffiti se hizo popular durante las protestas estudiantiles aunque las pintas con motivos subversivos han estado presentes desde siempre.
El arte callejero o street art del término inglés, en su concepción más amplia y literal describe todo el arte desarrollado en la calle, normalmente de manera no autorizada. Esto incluiría tanto al Graffiti vinculado a la cultura Hip Hop como a otras formas diversas de intervención artística en la calle. Podemos hablar de disidencia civil , guerrilla-art, artivismo, y encontrar su raiz, desde el dadaísmo y el situacionismo.
La polémica que suele acompañar las intervenciones es considerada como parte del resultado artístico que se busca, como provocación, y suscita la reflexión sobre los límites del arte mismo y su relación con el mercado, el poder y la sociedad. Pero que se genera en el entendido del espacio publico, como el lugar donde cualquier persona tiene el derecho de circular, en oposición a los espacios privados, donde el paso puede ser restringido, generalmente por criterios de propiedad privada, reserva gubernamental u otros. Por tanto, espacio público es aquel espacio de propiedad pública y dominio y uso público. El espacio público abarca, por regla general, las vías de circulación abiertas: calles, plazas, carreteras, parques, así como ciertos edificios públicos, como estaciones, bibliotecas públicas, ayuntamientos u otros. A diferencia son espacios privados los que cierta gente, como los mendigos, tienen restringida la entrada.
Así el arte urbano como intervención del entorno que afecta y condiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o la sociedad en su conjunto. Comprende el conjunto de valores naturales, sociales y culturales existentes en un lugar y un momento determinado, que influyen en la vida del hombre e inciden en la relación con los otros.

No hay comentarios: